‘Explanar’, o como quitarle al Golf una de sus cosas buenas
Hace algunas semanas me enganché a un nuevo vicio: el Golf.
Los motivos son variados, y todos ellos muy convenientes: desconectar de mi trabajo (que al coincidir con mi aficion, hace que le dedique casi la totalidad de mi tiempo), practicar un ejercicio que no sea tan extenuante como para desanimarme y que al mismo tiempo, devuelva a mi torturado sistema cardiovascular a niveles razonables.
Pero sobre todo, está el mas evidente y directo: alejarme de los monstruos de silicio, acero y plastico, y pasar varias horas disfrutando del verde: verde en paisajes, verde en el suelo, verde por todos lados.
Sin embargo, ahora van y me sacan un trasto como Este.
Cada cual está en su derecho de hacer con su dinero lo que quiera, pero creo que es un poco ‘contranatura’ intentar progresar en este deporte mediante maquinaria de interior.
Puede que para los semiprofesionales tenga algun valor para refinar el movimiento del swing, pero yo sigo prefiriendo dar clases. Aunque al final salga más caro, aunque tarde mucho más tiempo en darle bien a la condenada pelotita. Porque de eso se trata; de echar X horas rodeado de arbolitos y de tranquilidad.
No sé, para mi gusto es como comparar una noche de cama con tu pareja con algun cacharro de ’sexo virtual’: Vale, funcionalmente es equivalente, pero no es lo mismo, no es lo mismo….
RSS feed for comments on this post. | TrackBack URI








