Los organizadores dan como asistentes la cifra de un millon de personas; la policía, de cien mil; y el gobierno pregunta que de qué manifestación le están hablando.
El maestro Perich
February 2006
Manifestaciones y números (Aforismo)
El manifestómetro es una de las mejores y más recientes muestras pátrias de la verdadera potencia que tiene la blogsfera como ‘aclarador’ de la actualidad, centrándose en su caso en las ‘anomalías aritméticas’ que siempre se han producido en nuestra democracia.
Según podemos ver y oír hoy en los medios, la Comunidad de Madrid dio como cifra de asistentes a la manifestacion Contra Zapatero contra la negociación con ETA, la de un millón cuatrocientas mil. La AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo), como buena organizadora, dice que nanay, que un millón setecientas mil; y la policía nacional (useasé, Moncloa) algo más de cien mil.
La comunidad de Madrid (gobernada por el PP) no ha dado información sobre cómo hizo los cálculos. La AVT argumenta que fue con información de su ’servicio de seguridad’, y un portavoz de la policía para estos menesteres ha explicado con fotos, vídeos y esquemas cómo calculan esa cifra. El método seguido por ellos es el que podríamos llamar ‘de sentido común’: información aérea, cálculo de superficie total, número máximo de ocupantes por metro cuadrado, y la aritmética de toda la vida.

Según el Magnífico trabajo de los chicos de ‘El manifestómetro’, poniéndonos en el mejor de los casos, esto es, llenando cada metro cuadrado con cinco personas (tomando en cuenta que llovía, y viendo las fotos realizadas por ellos y por la policía, ya es ser muy generoso) nos sale la nada despreciable cifra de 274.675 personas, homosapiens arriba homosapiens abajo.
Viendo esta imagen aérea con la superficie total ocupada por la manifestación deducimos:
Hay que echarle mucho arte para pretender haber ocupado casi seis veces más superficie que ésa (despreciando el absurdo de meter más de treinta personas por metro cuadrado).
¿Qué podemos sacar de esto ? Pues que podemos confirmar lo que ya se suponía de forma manifiesta, es decir: los organizadores hinchan y los ‘receptores’ de la manifestación reducen.
Pero hay una conclusión mucho más importante, y es que el frotar se va a acabar. Vietnam supuso (a mi modestísimo ver) el final de las guerras que no importan un pimiento porque ocurren lejos.
De la misma forma, proyectos como ‘El manifestómetro’ marcan un antes y un después en las afirmaciones gratuitas. Tenemos las herramientas, tenemos el conocimiento para usarlas, y sobre todo, la mala leche para no dejar pasar ni una.
Seguramente, la próxima vez los organizadores se lo pensarán mejor antes de soltar una cifra de asistentes seis veces superior a lo razonablemente posible. O al contrario, en el caso del gobierno que sea ‘receptor’ de la manifestación; que en este caso parezca no haberse pasado mucho no quiere decir que eso sea así en el futuro, claro.
Poniéndome al día (meme: manías)
Tiempo ha que mi amiga Sonia Blanco me pasó el meme de las cinco manías, y creo que ya va siendo hora de hacerle justicia.
(Desempolvando los apuntes de seguimiento de memes…)
Cinco de mis manías (que no mis únicas cinco manías, qué mas quisiera yo), son:
- No soporto el escritorio de un ordenador (el fondo de pantalla) lleno de iconos. Cuando tengo que tocar algún PC de alguien que gusta de tener esos ‘mosaicos’, tengo que contar hasta diez para no montarle un pifostio sobre el orden y el invento llamado ’subcarpeta’
- Siempre intento ser previsor ‘por lo que pueda pasar’. Para un viaje de unos días tiendo a llevar equipamiento y ropa para semanas, y cuando hablamos de semanas, lo mío es peor que la prota de ‘Titanic’. Cuando voy de visita profesional, siempre llevo entre el coche y el maletín del portátil herramientas y componentes para empezar una guerra. Si por el contrario voy ‘de civil’, entonces solo llevo lo imprescindible, esto es: el móvil, la PDA, el GPS….
- Tiendo a ser ‘comprensivo’ (pragmático, mas bien) con las malas intenciones de la gente y/o las actividades maquiavelicas. Lo que no olvido nunca (y me cuesta perdonar) son las traiciones a los que considero mis amigos. en ‘Los padres de ella’ me plagiaron el concepto del círculo de confianza.
- No me gustan los riesgos, tanto con cosas serias como no serias. Si hay que experimentar pues vale, pero cuando las cosas son ‘en serio’, hay que procurar que salgan bien. (curiosamente se dice de mi que soy “progresista de ideas pero conservador de actividades”…)
- No me gusta que me traten ‘por mi edad’, esto es: si tienen mas años que yo, tienen que tener mas razón que yo. Hay pocas cosas que soporte menos que ésto.
Poseso. le paso el marrón meme a mi compadre de mexicanosenespana.com
Desde hace unos días me ha dado por revitalizar mi ‘identidad digital’.
Así que aquí en la columna de la derecha teneis el enlace a mi perfil en linkara, donde podréis ver opiniones sobre películas y libros que he leído a lo largo de mi trayectoria ‘cultural’ (por llamarlo de alguna forma), y podréis, si teneis cuenta en linkara u os la creáis, añadirme como amigo y así ser todos mas amigos, estar mas unidos y todo eso.
Por cierto, que algún día se revelará el beneficio que le sacan las empresas que están detrás de estos sistemas a los datos que les damos sobre nuestros gustos, y es probable que la verdad sobre ésto nos deje pasmados a mas de uno…
Historia de un internauta 2: las buenas cosas, en lugar de morir, se transforman
Casi llegó a pensar que todo había cambiado irremediablemente: las BBS ya eran historia, fidonet resistía moribunda, siendo ya un eco de lo que alguna vez fue, y el IRC se veía inundado por generaciones de gente joven que nada sabían del pasado, ni parecían tener la intención de mantener las antiguas tradiciones en el futuro. “El momento de aceptar que este ya no es nuestro mundo”.
Sin embargo, “Siempre hay esperanza”, que hacía decir Tolkien a sus personajes. En efecto, las características caóticas de éste mundo y la necesidad de multiplicar buenos momentos y dividir malos tragos del ser humano, daban aún la idea de que podía existir un nuevo círculo en el que la gente compartiese conocimiento, amistad y buenas cosas, sin mirar origen, condición, sexo o cualquier otra característica circunstancial.
Sus orígenes se asientan en las comunidades de Fidonet e Internet, tal que podemos reconocer a viejos nombres, en estos nuevos entornos. Siguiendo las características y usos del que para muchos fue el primer experimento, esto es, Slashdot y Barrapunto, toda una comunidad surgió de las cenizas de las anteriores, aprendiendo de errores pasados y encarando nuevos desafíos. Blogs se llamaban los nuevos focos de encuentro, y sus creadores, Bloggers.
Nuestro joven, ya metido en años y habiendo pasado muchas batallas, no llegaba a ver a dónde alcanzaba lo que había nacido. No fue hasta la primera reunión a la que asistió, a la llamada Beers & Blogs la cual coincidía en el tiempo con un congreso de software, cuando llegó a comprender que hay cosas que son necesarias; que siempre habrá gente que utilice el medio digital (o cualquier otro) para encontrar y relacionarse con sus semejantes; que sin importar el tiempo transcurrido, al final siempre habrá un lugar para todos.
Sin poder evitar alguna lágrima de alegría, tras muchos años pudo decir “Vuelvo a sentirme en casa”.
No sabemos qué nos traerá el futuro, decían en la saga Terminator. Sin embargo, sí que podemos afrontarlo en la mejor compañía.
Historia de un internauta 1: Del pasado al presente.
Érase una vez, que había un joven tímido y un tanto introvertido, que avanzaba por la vida sin pena ni gloria, sin meterse en líos pero sin destacar tampoco en nada en especial.
En éstas, los hados tuvieron a bien concederle una oportunidad de eclosionar como persona, y esa oportunidad vino materializada en silicio, metal y plástico, en bits y electrones.
el joven halló en esa oportunidad lo que había estado buscando toda su vida, aún sin saberlo; y comenzaron a sentarse las bases de su futura eclosión.
Pero sabía que faltaba algo. Se movía en ese elemento como si su útero hubiese estado compuesto de esos materiales en lugar del anticuado material orgánico, mas notaba que aún no estaba completo. Faltaba, por supuesto, la retroalimentación que produce el contacto con otros semejantes. Faltaba la comunicación. Faltaba ser parte de una comunidad. Así que hizo lo que debía: pidió, suplicó, e insistió hasta que consiguió su llave al mundo.
Vista fuera de su envoltorio era francamente simple: un panel verde salpicado de grabados en oro y plata y de botones y zarcillos de frío metal. Pero él ya sabía inconscientemente que ahí se encontraba la llave del futuro. La del suyo, y del resto del planeta, si se permite la presunción.
Por ese medio entró en un mundo nuevo, llamado Fidonet.
Sin entrar en detalles, que darían para páginas y páginas de texto, baste con decir que esa comunidad tuvo su nacimiento (anterior a él), su vida, y desgraciadamente, como con todas las cosas, su final.
Fidonet dejó el pasó a un nuevo mundo al que ayudó a crear: Internet.
En ese nuevo medio, que algunos, entre ellos nuestro protagonista, definían como un ‘fidonet a lo grande y sin retrasos de tiempo’, encontró una nueva comunidad, ésta vez localizada en su Málaga local y sus aledaños.
Durante muchos años, el canal de IRC #malaga, primero en undernet, luego en arrakis, y ya definitivamente en la red IRC-HISPANO, fue el centro de una comunidad joven y viva. Gente de todas las edades, orígenes y condición encontraron un espacio donde medrar en amistades, conocimiento y vida en general. Aquí fue donde el niño se convirtió en joven, y donde fue plantada la semilla del futuro adulto. Aquí forjó grandes amistades, amistades que demostraron ser dignas de dicho nombre, y a las que siempre se intentó dar el reconocimiento que merecieron.
Pero como todas las comunidades, esta también tuvo sus épocas oscuras y sus lugares ‘extraños’. Al final, dicha comunidad languideció por lo que acaba afectarnos a todos: el largo desgaste del tiempo.
Por muchos meses, incluso años, el muchacho se sintió huérfano. Su crecimiento social, personal, e incluso profesional estuvo ligado desde el principio al mundo de los baudios y los bits, y éste mundo ya había cambiado hasta hacérsele totalmente extraño. Nuevas costumbres sustituían a las viejas, y de las pequeñas conversaciones en grupo, se pasó sin solución de continuidad a los ‘privados para ligar’: la comunidad moría de pura inanición.