Historia de un internauta 1: Del pasado al presente.
Reflexiones y filosofía varia February 25th. 2006, 8:40pmÉrase una vez, que había un joven tímido y un tanto introvertido, que avanzaba por la vida sin pena ni gloria, sin meterse en líos pero sin destacar tampoco en nada en especial.
En éstas, los hados tuvieron a bien concederle una oportunidad de eclosionar como persona, y esa oportunidad vino materializada en silicio, metal y plástico, en bits y electrones.
el joven halló en esa oportunidad lo que había estado buscando toda su vida, aún sin saberlo; y comenzaron a sentarse las bases de su futura eclosión.
Pero sabía que faltaba algo. Se movía en ese elemento como si su útero hubiese estado compuesto de esos materiales en lugar del anticuado material orgánico, mas notaba que aún no estaba completo. Faltaba, por supuesto, la retroalimentación que produce el contacto con otros semejantes. Faltaba la comunicación. Faltaba ser parte de una comunidad. Así que hizo lo que debía: pidió, suplicó, e insistió hasta que consiguió su llave al mundo.
Vista fuera de su envoltorio era francamente simple: un panel verde salpicado de grabados en oro y plata y de botones y zarcillos de frío metal. Pero él ya sabía inconscientemente que ahí se encontraba la llave del futuro. La del suyo, y del resto del planeta, si se permite la presunción.
Por ese medio entró en un mundo nuevo, llamado Fidonet.
Sin entrar en detalles, que darían para páginas y páginas de texto, baste con decir que esa comunidad tuvo su nacimiento (anterior a él), su vida, y desgraciadamente, como con todas las cosas, su final.
Fidonet dejó el pasó a un nuevo mundo al que ayudó a crear: Internet.
En ese nuevo medio, que algunos, entre ellos nuestro protagonista, definían como un ‘fidonet a lo grande y sin retrasos de tiempo’, encontró una nueva comunidad, ésta vez localizada en su Málaga local y sus aledaños.
Durante muchos años, el canal de IRC #malaga, primero en undernet, luego en arrakis, y ya definitivamente en la red IRC-HISPANO, fue el centro de una comunidad joven y viva. Gente de todas las edades, orígenes y condición encontraron un espacio donde medrar en amistades, conocimiento y vida en general. Aquí fue donde el niño se convirtió en joven, y donde fue plantada la semilla del futuro adulto. Aquí forjó grandes amistades, amistades que demostraron ser dignas de dicho nombre, y a las que siempre se intentó dar el reconocimiento que merecieron.
Pero como todas las comunidades, esta también tuvo sus épocas oscuras y sus lugares ‘extraños’. Al final, dicha comunidad languideció por lo que acaba afectarnos a todos: el largo desgaste del tiempo.
Por muchos meses, incluso años, el muchacho se sintió huérfano. Su crecimiento social, personal, e incluso profesional estuvo ligado desde el principio al mundo de los baudios y los bits, y éste mundo ya había cambiado hasta hacérsele totalmente extraño. Nuevas costumbres sustituían a las viejas, y de las pequeñas conversaciones en grupo, se pasó sin solución de continuidad a los ‘privados para ligar’: la comunidad moría de pura inanición.






