Cuando una asociación en teoría por encima de las cuestiones partidistas y electorales, hace frente junto a un partido político, contra otro partido político, deberíamos preocuparnos.

Cuando un medio de comunicación un grupo de ‘periodistas’ metidos a orientadores de voto electoral dice que una candidatura a la junta de una asociación (la cual por obligación legal debe de regirse por procedimientos mínimamente democráticos) intenta ‘desbancar’ a otra, cuando funciona como los procesos electorales oficiales: en una asamblea, la junta directiva se puede presentar (o no) junto a cualquier otra candidatura que cumpla los mínimos establecidos en los estatutos de dicha asociación, deberíamos preocuparnos.

Cuando relacionada con la asamblea de dicha asociación, se ven imágenes de un mar de banderas españolas (que, por los que puedan leer esto y no estén al corriente de las costumbres españolas, es lo que suelen hacer los simpatizantes de derechas para intentar mostrar que son ‘los buenos’), deberíamos preocuparnos.

Cuando un político del principal partido conservador de España considera que el hijo de una víctima de ETA traiciona la memoria de su padre por querer presentarse a la presidencia de la asociación a la que pertenece, deberíamos pedir a dicho político que dejara de ‘aconsejar’ a la gente a qué presentarse o no presentarse y a hacer su trabajo que, al contrario de lo que el parece creer, no es ir a la COPE, sino defender los intereses españoles en Bruselas.

Cuando el culpable de que el sector periodístico serio de este país sea considerado como cualquier cosa menos serio, dice que el gobierno quiere ‘destruir’ a José Alcaraz, persigue el fin del régimen nacido de la transición, manipulando el lenguaje y la lengua que secuaces suyos dicen tanto amar, deformando los nombres y apellidos de políticos y personajes públicos que no dicen lo que a el le da la puñetera gana (ya saben: Rovireche era su clásico, y Brosetín y Rubalcasco pueden leerle hoy) dando a relucir lo que podrían ser ciertos desequilibrios mentales, deberíamos solicitar cuanto antes la creación de un consejo audiovisual independiente con poder sancionador.

No para censurar opiniones contrarias a tal o cual; sino para censurar a payasos que creen que por tener un micrófono delante de la cara, tienen derecho a insultar a quien les salga de la entrepierna, dictar las normas morales que según ellos debe acatar todo el mundo, y censurar a quien les salga de la misma entrepierna, para pasar al momento a denunciar los intentos de censura cuando se le recuerda que en esta naaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-aciooooooooooooon de momento sigue estando prohibida la calumnia.

Nota: Para los que gustan de creer en las teorías conspirativas, a mi particularmente no me importa si el candidato a la presidencia de la AVT estaba apoyado por el gobierno, el PSOE o el maestro armero. En todas las asociaciones esas cosas han pasado siempre en todas las asociaciones de una mínima relevancia, aunque a ciertos medios de derechas les interese denunciarlo solo cuando el triunfo de dichas maniobras no les gustan.

Noticia en ‘El país’

Actualización 15-5-06: En elplural.com hay una interesante entrevista sobre el que podría ser el origen del actual presidente de la AVT.

Y de ser eso tal y como se cuenta ahí (fíjense en que algunos no damos por cierto lo que nos agrada, sino que ponemos en ‘por verificar’ TODO, no como otros) al menos en lo esencial, entonces muchas cosas serían mas claras.

Y para el que no lo vea claro, que confíe en mí: los que hemos tenido experiencia en movimientos asociativos y/o partidos políticos vemos ahí un cierto patrón característico, que suele acabar con un puesto de diputado o un cargo institucional.

Technorati Tags: , , ,

Share and Enjoy: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google
  • BarraPunto
  • Meneame
  • Technorati
  • TwitThis