A la vez que ceno, veo en un canal de TV (creo que Telecinco) un reportaje sobre los famosos, los paparazzís, y el acoso de estos últimos a los primeros. Y ya sabemos las posturas: unos, sobre el derecho a la intimidad, a la privacidad, y a que nos les acosen; y otros, sobre su derecho a hacer su trabajo, que es informar, y sobre la hipocresía de ciertos famosos que ciertas veces quieren que les dejen en paz, y en otras ocasiones, como decía un tertuliano rosa ’si llega el día que fulanita no tiene un paparazzi a la puerta de lo casa, ella misma lo contratará’.
Ante esto el dilema es evidente, sobre todo cuando se meten de por medio a menores, terceros ‘desconocidos’ y famosos que lo que quieren es hacer su trabajo y nada mas.
Es por eso que propongo una solución, que no se si se le habrá ocurrido antes a alguien, así que por el momento vamos a llamarlo la ‘lista Sonicraver para la privacidad’.
La cosa va como sigue: sentamos a todos los grupos de comunicación que participan en este país (que al final los puedes reunir en una mesa de camilla, de las pocas manos que son para controlar tantas portadas de revista) junto a la administración central a modo de ‘certificado público’, y se constituye una ‘lista robinson’ para famosos. Esa lista, de acceso e inscripción pública y gratuita, estará a disposición de cualquier ciudadano o residente de este país (podría ser interesante ampliarlo a nivel de la UE) podrá apuntarse en dicha lista, con lo que estará solicitando mas o menos lo siguiente:
“El aquí abajo firmante solicita que a partir de 15 días naturales de la fecha de la firma de éste documento, no sea publicada ninguna fotografía, grabación de vídeo, entrevista (supuesta o verdadera) o información de cualquier tipo, ya sea personal o profesional, en ningún medio de comunicación de éste país. La única excepción serán notas de prensa enviadas a las agencias de noticias, o entrevistas con acuerdos de aceptación de preguntas y respuestas firmados por ambas partes, entrevistado y entrevistador. De tal forma, cualquier medio de comunicación que publique cualquier material relacionado con el abajo firmante que no haya procedido de una de estas fuentes aquí mencionadas, se enfrentará a multas de tal y tal euros”
(tal y tal evidentemente tiene que ser una cantidad BESTIAL de pasta)
Yo creo que el asunto es tan simple como interesante: la persona que sea famosa por el motivo que sea, ya sea profesional, conyugal o de apellido, y que no desee ser acosada, agobiada o cercada por periodistas, tendrá lo que quiere: que le dejen tranquilo seguir su vida personal, hacer su trabajo, ganar su dinero, y aquí paz y después gloria.
Pero, ¡ Ay querido ! Aquellos que no acepten estas condiciones, aquellos que gusten de jugar con la prensa para ganar dinero al margen de su labor profesional, aquellos que, en definitiva, no tienen otra profesión que no sea hablar de sus parejas, sus hijos, sus rollos familiares, o aun peor, de los de otros, conocidos o no….
… sinceramente, QUE SE JODAN. Si quieren jugar a esto, que acepten las reglas. Y si no, que firmen una de estas, o que hagan como el Banderas: fotito oficial y piscolabis para TODOS los periodistas a principio de verano, sin cobrar un duro, para luego pedir que le dejen descansar con su familia, que para eso viene a Málaga, coño.
Hagan sus apuestas. ¿ Cuantos ‘famosetes’ que tanto se quejan del acoso y tal, incluyendo a cierta bióloga, creen que aceptaría ese ‘acuerdo de intimidad’ ?
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