- “Estamos en los felices años veinte, ¿ Como puede bajar la bolsa ?”
- “Invierta usted en Terra, que esto es el futuro y siempre sube.”
- “Olvídese de lo que todo el mundo obtiene de los bancos y las agencias de seguros, nosotros le damos mucho más en esto de los sellos”
El mismo perro, con distintos collares; todos
- aparentemente - de longaniza
Al final siempre es lo mismo: en este país nos mola el dinero fácil, nos mola el ‘fíjate todos estos tontainas que les dan duros a cinco pesetas, a mi me los dan por 4 porque yo soy más listo, más guapo y más sexy’. Los expertos diciendo que esto de las inversiones va pasito a pasito, que conviene coger acciones variadas y mantenerlas bastante tiempo sin perderles ojo y tal; que los bancos dan los intereses que dan, por lo de los tipos de referencia, y porque hay ciertos gastos como las partes derivadas a los seguros de compensación y esas cosas; que si quiere ganar dinero, hay que currarselo normalmente, y tener un poquito de suerte, casi siempre. Pero no nos interesan los problemas. No nos interesan lo del curro. Nos interesa el dinero rápido, fácil y abundante.
Ya pasó con Terra. Cuando el asunto reventó, que todos en este medio informatico/internetero nos veíamos venir que tenía que reventar antes o después, no faltaban las voces diciendo que si el estado tenía que hacerse cargo, que si la culpa era de los bancos, que si tal y pascual. Todo el mundo tenía reproches para recibir, salvo el que invirtió; todos eran responsables, menos el que movió su dinero y el que (evidentemente) recibiría las ganancias. Cuando había afectados, ‘Terra somos todos’; cuando hay beneficios, ‘a mi qué me cuenta usted, este dinero es mío, la ganancia es mía, y de impuestos no me hable, a ver que se cree’.
No conozco todos los detalles de éste tema de los sellos, pero parece que hay un patrón similar: los bancos ofreciendo intereses de risa, la bolsa medio muerta, y llega una empresa y te ofrece una revalorización fija (así,fija porque sí) del 6 % según dicen algunos. Y claro, cuando a uno le ofrecen duros a cuatro pesetas, uno no se pone a pensar en de dónde salen los duros; uno quiere ganar una peseta por cada cuatro. Si la gente normal obtiene una porquería con los plazos fijos en los bancos, o se la juega en bolsa, tu consigues rendimientos de ensueño con garantías de capital y beneficio porque sí. Por la cara. Porque tu lo vales.
Y claro, ponte a explicarle a alguien en esas situaciones ‘maravillosas’ que los pelotazos, cuando los hay, los obtienen los que son ‘profesionales’ de eso; que si ese negocio fuese tan bueno y tan seguro, estaría copado por las grandes fortunas y no te lo ofrecerían a ti como miembro del gran público… pero claro, tu no quieres oír eso. Tu lo que quieres es pensar que eres ‘especial’, que te han ‘escogido’ para hacerte rico. Tu quieres oír el tintineo del oro en tus manos.
El rollo se parece a lo de los alquimistas y la piedra filosofal; nadie la había visto, nadie sabía de alguien que hubiese hecho fortuna gracias a una de esas… pero ¿ Cómo ibas a pensar que no podía existir una forma tan fácil de conseguir oro ?
Multitud de alquimistas vivieron como príncipes jugando con las fantasías (y la codicia, claro) de las gentes.
No quiero que nadie se mosquee mas allá de lo razonable con el que escribe estos mediocres párrafos; vaya con los afectados todo mi apoyo, y como parece que en la empresa hay activos, de verdad, que recuperen todo lo posible de su dinero. Y si hay responsables, a picar piedra, que tiene que ser de un sano que no veas.
Pero por favor, esta vez a intentemos aprender todos la lección; si en estos momentos hay en este país alguna empresa ofreciendo inversiones para comprar pisos, y al venderlos en un año ganar un chorrocientos por ciento garantizando el capital y la ganancia ‘no se sabe cómo’, luego que nadie se queje si resulta que la longaniza del collar del perro era de mentira.
