Esta foto ha sido hoy, hace unos minutos, en mi cama:
Mi gato Gardfield está ya mayor. Lo que antes era un torbellino de juegos-carreras-acechos ahora se reduce a dormir, pedir comida, y más dormir.
Hace poco lo hemos llevado al veterinario, porque tenĂa problemas de continencia urinaria, y al parecer, un riñón no le funciona, y parece tener alguna cosilla en la vejiga. SegĂşn nos dice la veterinaria (Charo), los gatos ‘fallan por ese lado’.
Ahora se pasa mucho más tiempo descansando y durmiendo. Más del que le era acostumbrado, más del que es acostumbrado en un gato adulto.
Cada vez se le ve más cansado. Un dĂa seguramente dormirá, para no despertar más.
Entiendo que es ley de vida, pero eso no ayuda mucho a aceptar la idea; está conmigo desde mi mayorĂa de edad. Cuando estuve a punto de casarme, el se venĂa conmigo. Cuando me emancipĂ©, el lema era ‘no sin mi gato’.
El Maestro tenĂa razĂłn en uno de sus libros:
¿ Por qué entregamos nuestro corazón a unos seres cuyo tiempo de vida es tan breve en comparación con el nuestro ?
Technorati Tags: Vida
RSS feed for comments on this post. | TrackBack URI










March 30th, 2008 at 14:03
Lo siento mucho, ha sido un gato noble, cariñoso un poquito convenido eso si. Pero inteligente. Lo siento mucho seguro que lo echaras de menos, espero que cuando llege su hora no sufra.
March 30th, 2008 at 14:07
Siento mucho es un gato cariñoso, loco por las patatas y noble. Se que lo echaras mucho de menos, espero que cuando llege su dia no sufra.