Tengo la tradición (si es que se puede llamar tradición a una costumbre que tiene no mas de tres años) de ‘revisionar’ películas cuando tengo que hacer tareas en algún PC que me impidan seguir haciendo otra cosa y que a la vez no necesiten de atención constante.
En esta ocasión estaba con la tarea Nº2, esto es, “reinstalación del Windows XP cascado de algún cliente” (no pregunteis cuál es la Nº1), y consideré que tarea tan titánica merecía visionar algo de aventuras y tal, así que puse en el Mac mini “Las dos torres”.
Nada mas empezar el segundo DVD (donde realmente está la chicha a espada y arco y flecha) he tenido un flashback de la primera vez que vi ésta película.
Fecha: un par de días después del estreno oficial (no me gustan las marabuntas)
Lugar: Multicines Yelmo Cineplex en Málaga
Definición de la sensación: ÉXTASIS
No tuve una sensación similar hasta “Matrix revolutions”, y por supuesto, “El retorno del rey”.
Yo siempre he sido un vicioso de la estrategia en tiempo real. Mi padre a veces dice que soy una contradicción andante: no he hecho la mili (y muy contento que estoy de ello), no suelo defender las causas bélicas, pero en cambio me encanta el cine bélico, sobre todo cuando es en plan ‘muchos contra muchos’.
Yo creo que tiene que ver con mi niñez: unos jugaban al ‘Street Fighter II’, otros al ‘Monkey Island’, y yo quemaba las horas en el ‘Civilization I’, luego en el II, luego en el III, y el acabose fue ya con mi ‘descubrimiento’ de la familia ‘Starcraft/Warcraft’.
Algo tendrá que ver eso; la cuestión es que cuando vi las miriadas de Uruk-Hai (para los no iniciados, los Malos horribles de la película) a un lado de la muralla, los pocos y desesperados defensores al otro lado, y cómo a los pocos minutos se lían a castañazo limpio, no pude mas que agarrarme a la butaca y decir, probablemente por primera vez en mi vida:
POR FIN, JOER; POR FIN ME SALE BARATA LA ENTRADA DEL CINE
Y es que ver esa batalla en la TV no es lo mismo. Ni en la tv, ni en una pantalla de plasma, ni en un proyector de estos que se han puesto de moda para el ‘home cinema’ como el que tiene mi asesor fiscal en su casa (por motivos estrictamente profesionales, los mismos que los 5.1 JBL que le acompañan, qué duda cabe). Sencillamente no es lo mismo, que decía el Sanz.
Era pura poesía: flancos, escalas de asedio, estrategia va y estrategia viene, y todo en una pantalla de nosecuantos metros (una pena que aun no hubiera IMAX-2D). Y yo a la vez que babeaba con todo lo que se veía, me di cuenta de que las escenas de batalla duraban en total unos 30 minutos o mas, y sin embargo no se me hacían largas. No como en otras películas como “Tigre y dragón”, que siendo muy agradables de ver, me provocaron el sueño varias veces a lo laaaaaaaaaaargo de su exótico y profundo pero tambíen pesado metraje.
Los recuerdos de hechos concretos que pueden ser ‘rellamados’ (una canción, una película, un paisaje) deben ser sin duda lo que mas disfrutas cuando te haces mayor. Yo al menos sigo disfrutando como la primera vez cuando vuelvo a ver ciertas películas, u oigo cierta música, incluso de mas tierna infancia. Es como si pudiera ‘volver’ atrás a esos momentos concretos, y sentir lo que entonces sentía. Algo así como el concepto de “El efecto mariposa”, pero sin las hemorragias cerebrales y la paranoia y tal.
Enlaces:
Las dos Torres (IMDB)